Estimada Sra. Lovera,
Me acerco a usted como feminista parte de la corriente autónoma, para agradecerle por su nota: “Latinoamérica: Dos feminismos y dos reuniones en México” en la que toma la posta de informar a la comunidad la realización de nuestro encuentro: Haciendo comunidad en la Casa de la Diferencia a desarrollarse del 12 al 15 de marzo en México. Que se haya tomado el tiempo en colocarnos en los medios informativos que regularmente nos invisibilizan, no podemos negarle que realmente nos tomó por sorpresa ya que nos sabemos parte de las voces contra hegemónicas que recorren nuestro continente. Le agradezco también de parte de mis compañeras que en su nota nuestro encuentro aparezca a la par de un evento de la magnitud y legitimidad oficial como el XI Encuentro Feminista LAC, un evento que cuenta con tantos recursos (financieros, institucionales, comunicacionales, gubernamentales).... Vale decir de nuestra parte que al idear este encuentro no hemos más que soñado e intentado habilitar un pequeño y modesto espacio para el debate, la reflexión y la alimentación colectiva de ese grupo "minoritario" de feministas y lesbianas feministas que por diversas razones nos sentimos fuera de la lógica hegemónica que se ha impuesto en el feminismo latinoamericano y por tanto en sus diferentes espacios, tal como los Encuentros Feministas Latinoamericanos y Caribeños (EFLAC).
Dada la oportunidad que nos brinda, me gustaría abordar, en relación a las afirmaciones de su nota, algunas cuestiones que me parecen importantes en torno al proyecto feminista autónomo en el momento histórico del feminismo en la región.
Para empezar, y porque su nota hace referencia a ello, me gustaría abordar la cuestión de la producción de una mirada histórica sobre nuestros movimientos, que me parece no es un tema menor. En ese sentido me gustaría expresarle por un lado mi satisfacción por que su nota recoja de manera sucinta parte de los inicios de la corriente autónoma. Efectivamente vale recordar el trabajo y la labor pionera de feministas latinoamericanas que como Margarita Pisano, pero no sólo, han sabido hacer una lectura crítica de su momento histórico y asumiendo el lugar de la agencia cumplieron el rol trascendente de denunciar y enfrentar los desvaríos de una buena parte del feminismo latinoamericano que desde finales de los 80 estuvo dispuesto a abandonar su propuesta contracultural a cambio de una entrada en el ámbito de las instituciones, los gobiernos de turno y el pujante espacio de la tecnocracia transnacional desde donde desde hace ya varias décadas se pretende dirigir los destinos de nuestros países. Junto a Pisano –junto a ella y no bajo su paraguas, fueron y siguen siendo muchas las feministas que han colaborado, liderado y alimentado a la propuesta de la autonomía feminista. Vale recordar a manera de ejemplo, a varias de las voces destacadas de este movimiento desde los inicios de su recorrido, entre ellas: Ximena Bedregal, Francesca Gargallo, Edda Gaviola, Elizabeth Álvarez, Julieta Paredes, Maria Galindo, Maggi Bellotti, Marta Fontenla, Ochy Curiel y quien le habla… y muchísimas otras que nos salieron al encuentro también. Han sido muchas las voces que desde diferentes regiones del continente han no sólo nutrido sino parido la autonomía feminista y han sido muchos los caminos recorridos por cada una de ellas. Y es un honor para todas y cada una reconocernos mutuamente como parte de esa construcción. Porque un proyecto, una propuesta política no se construye desde una sola cabeza y eso lo sabemos quienes nos hemos opuesto a las formas hegemónicas de construcción de la historia por los grupos hegemónicos. En el caso particular de la corriente autónoma, dado nuestro espíritu anti autoritario, creyente en la construcción de historias colectivas, no nos interesa en particular la (re)producción y perpetuación de la forma convencional del relato histórico basado en la idea de liderazgos mesiánicos a los cuales sigue una colectividad. Reconocer a la otra por sus aportes y su trayectoria, otorgarle capacidad de autoría, no debería llevarnos a ese lugar común de la multiplicidad de voces aglutinadas e iluminadas por la luz de una voz principal. No sería justo ni para esa voz, que necesariamente no tendría que sentirse responsable de los haceres y los compromisos de cada individualidad del grupo, ni sería justo para el resto que se empeña en su propio tránsito y mirada del mundo. Pero aun más, asumir esta vieja lógica para explicar la autonomía feminista tal como viene desarrollándose desde finales de los 80, sería desconocer la trayectoria no coherente, conflictiva y en permanente revisión de esta forma particular del feminismo latinoamericano. Así, debería decirle Sra. Lovera, que de hecho el feminismo autónomo guarda a su interior, más allá de lo que nos une, debates fuertes e importantes, que quedarían ocultos por esta visión parcial, y personalista de la historia que usted ha procurado relatar.
Por otro lado, cabría decir que en este recorrer de individuas, colectivos, alianzas, cercanías que soberanamente sortean sus designios, la autonomía feminista latinoamericana no puede aceptar -y de hecho muchas de nosotras no aceptamos, el intento de concederle una identidad fija desde el momento de su nacimiento hasta el fin de los tiempos. Mucha agua ha caído, el momento ya no es el mismo que a principios de los 90, muchas hemos repensado algunas de nuestras posturas y hemos complejizado nuestra comprensión de la realidad a la luz de los cambios coyunturales y el avance de los regímenes de poder. Con el correr de los años muchas de las que hemos alimentado la corriente autónoma, muchas de las que nos hemos identificado allí, hemos ido transformando, ampliando y complejizando nuestra mirada crítica sobre el feminismo y así como nuestra propuesta. Son muchas, profundas e interconectadas las problemáticas que nos conmueven e impulsan nuestro accionar. A al menos unos 15 años de actuancia por caminos alejados de las lógicas hegemónicas, nuestra experiencia acumulada es mucha y de ella guardamos un tesoro que hemos ido recolectando a cada pequeño paso. Cualquier intento de comprensión de lo que somos y de lo que intentamos aportar tendría que partir de este reconocimiento. No creo que haga bien a nadie, ni al movimiento mismo alimentar el relato oficial sobre lo que la autonomía es. No debería usted olvidar que en base al relato oficial de los grupos poderosos se construyen las cimientes de su poderío, la historia corriente se asienta sobre el silenciamiento de las voces que le enfrentaron. Y así el feminismo de la tecnocracia de género, con sus alianzas estratégicas con patriarcas y capitalistas, con los gobiernos de turno y sus alianzas con los grupos que sustenta el poder, con su nuevo espacio transnacional privilegiado, ha perpetuado una imagen congelada de la autonomía en el tiempo –como si fuera ésta incapaz de superarse a sí misma, y pretende, en este próximo XI EFLAC, hacer un juicio político a la misma y a los grupos que la alimentan, llamando a pensar, con una perversión de las peores, a los “fundamentalismos feministas”, acusación con la que ya sabemos desde hace algunos años pretenden deslegitimarnos.
Feminismo plural llama usted a un feminismo que al mejor estilo de los grupos vencedores, intenta con la peor desfachatez asumir la representatividad de todo el feminismo bajo la retórica del plural: “los feminismos”, se placen en decir una y otra vez al tiempo que con una saña de las peores pretenden no sólo dar la estocada final a los feminismos aglutinados en torno a la autonomía, sino borrar de una vez y para siempre cualquier vestigio histórico, cualquier relato siquiera minoritario que no repita el que totalitariamente intentan imponer a las nuevas generaciones feministas y de mujeres.
Ya seguramente sabrá usted que desde que hemos anunciado haciendo uso de medios alternativos – y sin más pretensión que hacer saber a quienes así se sienta interpeladas-, la realización de este encuentro autónomo, se ha desatado la imaginería popular feminista y no nos han faltado las voces premonitorias que anuncian la catástrofe que se avecina. El regreso público de las autónomas se anuncia como la tormenta en alta mar, como una invasión bárbara al civilizado encuentro feminista…la ola de preocupación al respecto realmente parece más digna de una película yanqui sobre el peligro ruso durante la guerra fría, que realmente lo que es.
Desde entonces, no hemos parado de explicarle a relacionadas, a muchas de las que no están dispuestas a “quemarse” -aunque se casen de decirnos sus inconformidades con ciertas formas del poder feminista-, a despistadas más o menos pegadas al discurso institucional - y a sus beneficios-, y hasta a amigas cercanas, que no, que no se preocupen que vayan tranquilas a su XI Encuentro, que ya no nos interesa seguir perdiendo el tiempo en una batalla cerrada con nadie, que preferimos juntarnos entre nosotras y trabajar por nuestro feminismo y que nuestra intervención en el XI, si es que al fin la decidimos, será para hacer lo nuestro que no es precisamente lo que el cuento oficial se ha empeñado en hacer decir a la autonomía, sino lo que hacemos día a día, cuando no nos encontramos con las institucionales, es decir: hacer movimiento, trabajar a nivel de lo simbólico, intervenir en la vida de la gente. Ni más ni menos.
Pero ya sabe, también, no ha valido, y no valdrá seguramente, explicar mil veces. Después de todo siempre es mejor un conejillo de indias que nos salve. Y siempre será mejor decir que algo no te gusta mientras no haces nada para cambiarlo y dejas a otras la responsabilidad histórica, que es también, seguramente, posibilidad de equivocación.
Muchísimas gracias por su atención,
Yuderkys Espinosa Miñoso
29 de enero 2009
Buenos Aires.
jueves, 29 de enero de 2009
Nota de la periodista Sara Lovera
Latinoamérica: Dos feminismos y dos reuniones en México
Por Sara Lovera
México, enero.- La capital de la república mexicana se convertirá,
en marzo, en la sede del encuentro que, cada dos o tres años,
realizan las feministas de la región latinoamericana y caribeña
desde hace 28 años.
Se esperan dos reuniones: una de las feministas llamadas "autónomas"
y otra de las plurales, de partidos políticos, de organizaciones no
gubernamentales e incluso institucionales y/o gubernamentales.
En el XI Encuentro Feministas de Latinoamérica y del Caribe los
informes serán de María Eugenia Romero y del Comité Organizador,
cuya secretaria técnica es Pilar Muriedas, ambas de México. En
tanto, en la cita paralela informará la académica y feminista de
origen italiano Francesca Gargallo.
Según la información oficial de una y otra reunión, se espera que
unas 2.000 participantes coincidan, entre el 10 y el 25 de marzo, en
esta ciudad, que ha sido escenario en los últimos años de las más
nutridas movilizaciones políticas y donde se halla la historia de
uno de los movimientos feministas con mayores logros en la región.
La histórica diferencia entre quienes admiten que las instituciones
han ido incorporando, lentamente, la perspectiva de las feministas
en las políticas públicas y quienes afirman que el feminismo es una
vía para terminar con el patriarcado en todos sus órdenes, sin
mediaciones y sin instituciones, surgió en el Sexto Encuentro,
realizado en El Salvador, en 1993.
Por entonces se había incorporado la peruana Virginia Vargas a las
tareas de organización de la IV Conferencia Mundial de la Mujer, y
las organizaciones no gubernamentales habían conseguido recursos
económicos permanentes para promover los derechos de las mujeres.
La división parecía, en principio, artificial y se ubicó como una
diferencia entre la socióloga Vargas con la arquitecta chilena
Margarita Pizano, una histórica negociadora, incluso con la
dictadura chilena, para abrir espacios de mujeres y hablar de
feminismo en las peores condiciones.
Sin embargo, Pizano, quien era reconocida regionalmente, más tarde
descalificó la actitud de Vargas y sus seguidoras por pactar y
acordar acciones con la Organización de Naciones Unidas.
Seguidoras de Pizano fundaron la tendencia autónoma, que se opone a
lo que llaman institucionalizació n del feminismo, y aseguran que se
está reciclando el patriarcado.
En México será la primera vez que habrá un encuentro paralelo,
retando a lo que los textos de las mujeres autónomas
llaman "oficial".
Una crítica al órgano técnico del XI Encuentro, que ha seguido la
tradición de las reuniones, es que el Comité elegido firmará un
convenio con el jefe de gobierno del Distrito Federal, de origen
socialdemócrata, administració n a la que se le reconoce una
intención avanzada para aplicar políticas públicas a favor de la
población femenina.
En la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, parte del
proyecto político del gobierno del Distrito Federal, laboran algunas
de las organizadoras de la reunión paralela.
En tanto, las organizadoras señaladas como oficiales están
incorporadas a un sinfín de proyectos institucionales del Gobierno
de la Ciudad de México, algunas incluso son funcionarias, diputadas
o promotoras de leyes que protegen a las mujeres.
Las conclusiones del X Encuentro, realizado en Brasil en 2005,
enfrentaron en los años siguientes el crecimiento exponencial de la
violencia contra las mujeres, la profundizació n de la pobreza y la
aparición de una nueva derecha política, "y es eso lo que hay que
discutir", insistió Romero.
El documento final de aquella cita señalaba textualmente: "Son
necesarias las acciones y el trabajo que favorezcan las condiciones
de las mujeres, acabar con la violencia, con las guerras y la
pobreza, el fin del patriarcado; lo que no queremos es que sea el
dinero y el privilegio de algunas y algunos quienes nos usen para
legitimar nuevamente el despojo de las feministas, es nuestra
memoria histórico-polí tica la que una vez más se pronuncia para
exigir que al movimiento feminista recobre la rebeldía, la
desobediencia, la radicalidad y la creatividad del feminismo".
El encuentro en Brasil contó con mayoría de feministas "autónomas",
pero lo que ahora se prepara en México parece retomar procesos que
avanzaron desde 1981 en Colombia, en el tono de ir logrando pequeños
y grandes progresos.
Fue ahí donde se decretó el 25 de noviembre como Día de lucha por la
eliminación de la violencia contra las mujeres, que fue retomado
nueve años después por la ONU. Fue en Argentina, en 1990, durante el
V Encuentro, donde se inició la campaña latinoamericana por la
despenalizació n del aborto, que se hace todos los 28 de septiembre
desde entonces.
Guyana y la capital de México son los dos lugares donde esa campaña
obtuvo logros concretos. Hay algunos avances en Brasil, pero al
menos en una decena de países de la región esta práctica está
totalmente prohibida. Incluso hubo retrocesos significativos en
Chile —cuna del feminismo autónomo— y en Nicaragua. La legislación
sobre aborto en Puerto Rico y Cuba obedece a procesos concretos.
La cita que actualmente se prepara en México centrará sus
discusiones, según Romero, en el tema del fundamentalismo, al
reconocer que la derecha política atenta contra los logros
alcanzados en el campo de la sexualidad y la salud reproductiva; que
usa un doble lenguaje y no hace nada para detener la violencia y la
impunidad.
En el otro extremo, la declaración de las feministas autónomas es
contundente:
"Retomando el espíritu inicial con el que surgieron los encuentros
feministas latinoamericanos, este Encuentro feminista autónomo,
haciendo comunidad en la Casa de las Diferencias, será
autofinanciado y no se cobrará ningún tipo de entrada, ni hospedaje.
Se realizará gracias a la solidaridad de nuestras compañeras
mexicanas que nos alojarán y organizarán un espacio para nuestro
encuentro. Al llegar, haremos un fondo común para nuestras comidas y
bebidas diariamente".
Por Sara Lovera
México, enero.- La capital de la república mexicana se convertirá,
en marzo, en la sede del encuentro que, cada dos o tres años,
realizan las feministas de la región latinoamericana y caribeña
desde hace 28 años.
Se esperan dos reuniones: una de las feministas llamadas "autónomas"
y otra de las plurales, de partidos políticos, de organizaciones no
gubernamentales e incluso institucionales y/o gubernamentales.
En el XI Encuentro Feministas de Latinoamérica y del Caribe los
informes serán de María Eugenia Romero y del Comité Organizador,
cuya secretaria técnica es Pilar Muriedas, ambas de México. En
tanto, en la cita paralela informará la académica y feminista de
origen italiano Francesca Gargallo.
Según la información oficial de una y otra reunión, se espera que
unas 2.000 participantes coincidan, entre el 10 y el 25 de marzo, en
esta ciudad, que ha sido escenario en los últimos años de las más
nutridas movilizaciones políticas y donde se halla la historia de
uno de los movimientos feministas con mayores logros en la región.
La histórica diferencia entre quienes admiten que las instituciones
han ido incorporando, lentamente, la perspectiva de las feministas
en las políticas públicas y quienes afirman que el feminismo es una
vía para terminar con el patriarcado en todos sus órdenes, sin
mediaciones y sin instituciones, surgió en el Sexto Encuentro,
realizado en El Salvador, en 1993.
Por entonces se había incorporado la peruana Virginia Vargas a las
tareas de organización de la IV Conferencia Mundial de la Mujer, y
las organizaciones no gubernamentales habían conseguido recursos
económicos permanentes para promover los derechos de las mujeres.
La división parecía, en principio, artificial y se ubicó como una
diferencia entre la socióloga Vargas con la arquitecta chilena
Margarita Pizano, una histórica negociadora, incluso con la
dictadura chilena, para abrir espacios de mujeres y hablar de
feminismo en las peores condiciones.
Sin embargo, Pizano, quien era reconocida regionalmente, más tarde
descalificó la actitud de Vargas y sus seguidoras por pactar y
acordar acciones con la Organización de Naciones Unidas.
Seguidoras de Pizano fundaron la tendencia autónoma, que se opone a
lo que llaman institucionalizació n del feminismo, y aseguran que se
está reciclando el patriarcado.
En México será la primera vez que habrá un encuentro paralelo,
retando a lo que los textos de las mujeres autónomas
llaman "oficial".
Una crítica al órgano técnico del XI Encuentro, que ha seguido la
tradición de las reuniones, es que el Comité elegido firmará un
convenio con el jefe de gobierno del Distrito Federal, de origen
socialdemócrata, administració n a la que se le reconoce una
intención avanzada para aplicar políticas públicas a favor de la
población femenina.
En la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, parte del
proyecto político del gobierno del Distrito Federal, laboran algunas
de las organizadoras de la reunión paralela.
En tanto, las organizadoras señaladas como oficiales están
incorporadas a un sinfín de proyectos institucionales del Gobierno
de la Ciudad de México, algunas incluso son funcionarias, diputadas
o promotoras de leyes que protegen a las mujeres.
Las conclusiones del X Encuentro, realizado en Brasil en 2005,
enfrentaron en los años siguientes el crecimiento exponencial de la
violencia contra las mujeres, la profundizació n de la pobreza y la
aparición de una nueva derecha política, "y es eso lo que hay que
discutir", insistió Romero.
El documento final de aquella cita señalaba textualmente: "Son
necesarias las acciones y el trabajo que favorezcan las condiciones
de las mujeres, acabar con la violencia, con las guerras y la
pobreza, el fin del patriarcado; lo que no queremos es que sea el
dinero y el privilegio de algunas y algunos quienes nos usen para
legitimar nuevamente el despojo de las feministas, es nuestra
memoria histórico-polí tica la que una vez más se pronuncia para
exigir que al movimiento feminista recobre la rebeldía, la
desobediencia, la radicalidad y la creatividad del feminismo".
El encuentro en Brasil contó con mayoría de feministas "autónomas",
pero lo que ahora se prepara en México parece retomar procesos que
avanzaron desde 1981 en Colombia, en el tono de ir logrando pequeños
y grandes progresos.
Fue ahí donde se decretó el 25 de noviembre como Día de lucha por la
eliminación de la violencia contra las mujeres, que fue retomado
nueve años después por la ONU. Fue en Argentina, en 1990, durante el
V Encuentro, donde se inició la campaña latinoamericana por la
despenalizació n del aborto, que se hace todos los 28 de septiembre
desde entonces.
Guyana y la capital de México son los dos lugares donde esa campaña
obtuvo logros concretos. Hay algunos avances en Brasil, pero al
menos en una decena de países de la región esta práctica está
totalmente prohibida. Incluso hubo retrocesos significativos en
Chile —cuna del feminismo autónomo— y en Nicaragua. La legislación
sobre aborto en Puerto Rico y Cuba obedece a procesos concretos.
La cita que actualmente se prepara en México centrará sus
discusiones, según Romero, en el tema del fundamentalismo, al
reconocer que la derecha política atenta contra los logros
alcanzados en el campo de la sexualidad y la salud reproductiva; que
usa un doble lenguaje y no hace nada para detener la violencia y la
impunidad.
En el otro extremo, la declaración de las feministas autónomas es
contundente:
"Retomando el espíritu inicial con el que surgieron los encuentros
feministas latinoamericanos, este Encuentro feminista autónomo,
haciendo comunidad en la Casa de las Diferencias, será
autofinanciado y no se cobrará ningún tipo de entrada, ni hospedaje.
Se realizará gracias a la solidaridad de nuestras compañeras
mexicanas que nos alojarán y organizarán un espacio para nuestro
encuentro. Al llegar, haremos un fondo común para nuestras comidas y
bebidas diariamente".
miércoles, 28 de enero de 2009
¿Se llama clasismo?
Qué divertido me resulta el que me digan que pague una inscripción con tarjeta de credito que yo no tengo, porque no soy tan "ciudadana" como pa que me otorguen crédito y que me imagino pidiendo tarjetas de crédito a mis amigas, como lo sugieren las generisas, y ya las veo burlándose de mi y preguntandome me cuál de las 26 tarjetas VISA y American express, que No manejan me sirve para la inscripción al encuentro tecnócrata, porque tampoco son tan "ciudadanas" . La neta, me estresa saber que hay hoteles que cobran 250 dolares o más por el hospedaje y a mi con eso me alcanza para pagar la renta de un mes...
por callejeralibreyloca
por callejeralibreyloca
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denuncias
Carta de Ximena Bedregal a la CO del XI EFLAC
27/10/08
Como suelo dar a conocer mi opinión a mi manera y no como los demás quieren, les mando este carteo con una integrante del comité organizador del próximo encuentro feminista LA y del Caribe, a realizarse en Mexico en enero. Las cartas se dieron a raiz de que ella respondió a una carta que puse en el sitio del encuentro donde les digo que está muy bonito su sitio sobre turismo en Mexico, que ahora ya se puede saber que taxis tomar, como salir del aeropuerto, que comer, como usar el metro y que les va a produce diarrea a las presuntas asistentes, pero que a mi me hubiera gustado ver un sitio de un encuentro feminista, que me da más diarrea la falta de ideas que los tacos de cachete y nenepil de la esquina de San Cosme y Naranjo y que me pregunto si están esperando que los contenidos y propuestas políticas para el encuentro también los mande el señor Ebrard (Gobernador del DF) junto a las carpas, sonidos, aguita, inhodoros, luces y guaruras y policías y cuidadores de las mujercitas en debate que va a poner en el zócalo para realizar el encuentro y para llevarse las glorias de 40 años de lucha de tantas en función de su tan deseada próxima candidatura a la presidencia.
Ya ven ustedes, en esta dremocrcaia de desgracia, nadie sabe para quién trabaja. Bueno, creo que me equivoco, hay quienes sí saben para quién trabajan como queda claro en la organización de este próximo ¿encuentro?
La cosa es que esa compañera me respondió quejándose del enfoque y manejo del encuentro, contándome del voicot al análisis, a la reflexión, a los foros de debate y de la orientación puramente logística de su organización. Me pide apoyo mandando mis reflexiones y aportes para mejorar sus propuestas .
Como sé que no hay nada que aportar en esos espacios, que sólo oyen lo que quieren oir y hacen lo que ya tienen bien definido, mi respuesta a esta compañera es esta, omito su nombre porque su carta fue personal y aunque no comparto su posición, ella cree aún en la posibilidad de ese enfoque:
Hola querida XXX:
No me extraña ni me extrañó lo que vi en la Página del encuentro próximo. Es sólo y apenas el resutado de un tipo de política.
No tengo ganas ni vale la pena ponerme a discutir, ni tratar de aportar a que cambie el sentido de este encuentro porque eso no lo voy a lograr desde un par de cartitas. Hace mucho que ese tipo de trabajo está hiper definido. Lo único que hago con la carta que mandé vía ese sitio es no sacar el dedo del renglón. No es ese el espacio para cambio alguno, al contrario es sólo el espacio de la continuidad.
No es una casualidad que no se discutan contenidos. ¿Que van a discutir y para qué? Estos ya han sido definidos, hace rato, en las cúpulas del mainstream de la tecnocracia de género que se imponen desde sus lindas oficinas y a traves de sus chambas bien pagadas, sus viajes internacionales en hoteles de 5 estrellas, sus "asesorías" y "expertices" internacionales, su obediencia ciega a los lineamientos /agendas diseñados en el primer mundo y sus instituiones transnacionales (iguales y las mismas para Afganistán, Etiopia, Bolivia, Tumbuktú o México) y su único interés es que todo siga así. La tecnocracia de género tiene sus propios espacios donde define todo, los encuentros ya hace rato que sólo son una continuidad de esos otros, casi innecesarios, y los hacen -como una suerte de obligación- sólo para no terminar de renunciar a la palabra feminismo aunque de tal ya no quede nada. La mejor muestra fue la postergación de este encuentro priorizando no se que cumbre internacional para alguno de los foros de esos de beijing mas 5, más 10, más 15 o qué se yo qué número donde se sigue repitiendo lo mismo: no se ha logrado esto ni lo otro, los gobiernos no hacen esto o lo otro, etc.. Las prioridades están más que claras, si las quieres ver, porque no hay peor sorda que la que no quietre oir.
Es un buen modus vivendis cuyo objetivo es el entrismo en el sistema a traves de un mujerismo hueco y no la generación de procesos reales de cambio. La imaginación política se acaba en sus ferias en el zocalo, financiadas y apoyadas por el gobierno del DF (feministas ancadenadas a papá gobierno, además neopriista), con muuuuchos papelitos impresos a todo color y en fino papel para repartir y donde las mujeres apenas son las pobres necesitadas de información para ir a llevar su condición de víctimas a alguna oficina de gobierno y recibir de alguna de sus tristes instituciones algun apoyito con mucho maltrato de por medio. Ayudismo light e insulso, mujerismo que no apunta a crear ningún movimiento y menos feminismo. Al contrario, lo deshicieron paso a pasito, creando hasta un antifeminismo con perspectiva de género. Todo lo cual se repetirá en este encuentro como se ha venido repitiendo en los últimos. Me imagino que con travestis y transgéneros incluidos para sentirse bien incluyentes. ¿Conoces hoy por hoy, algún lugar donde las mujeres de carne y hueso puedan ir a trabajar lo que es ser mujer, hacer conciencia, inventar la política, rehacer su cuerpo, su pensamiento, su accionar. generar y proyectar pensamientos? (esto último ¿para qué? si tienen representantes -que nadie ha nombrado pero que recibieron un cartón de expertas en el exclusivo y caro Colegio de México- para que se lo piensen y les diseñen su emancipado futuro).
Puedo asegurar -porque lo vengo viendo el los últimos 10 años- que se limitará a una serie de carpas zocalinas con muchos papelitos para que recojan las mujeres de a pié y un par de carpas para que las mujeres funcionarias de las ONGs de la tecnocracia y su personal tengan un espacio más para seguir debatiendo los pendientes de sus agendas. Puede que se les ocurra poner un par de carpitas donde las favoritas de las cacas grandes de la tecnocracia cuelguen algunas fotos y muestren algún videito y ahí se acabó la imaginación. Si van otras, con otras ideas, seguramente se tendrán que buscar una sombrita bajo el palo de la gigante bandera mexicana que adorna el zócalo (esa que crece en tamaño de manera invesamente proporional a la independencia mexicana) y tendrán que trabajar sus cuerpos, sus deseadas desnudeces, sus búsquedas integradoras y otras imaginaciones desintegradoras de lo ya establecido en los baños de sus hoteles (seguro los más baratos, esos con cortinitas de plástico en los baños porque no les alcanzarán sus ingresos de fuera de las grandes ONGs con las que nos autofinanciamos --autofinanciábamos-- estas cosas). Porque la sexualidad, la desnudez, (como el lesbofeminismo) está fuera de la realpolitik y es demasiado transgresor para la mirada del gran interlocutor: papá gobierno. Sólo se acepta lo LGTB porque este concepto ambiguo y mezclador y confundidor-disimulador de todo lo específico sí puede tomarse como cuestión de Estado para adornar su vacío discurso de democracia y pluralidad postmoderna (casémonos, tengamos bebés y formemos familias ejemplares para que no nos digan enfermas/os ni transgresoras). Pero eso sí, en nombre de la autogestión feminista las carpas, sonido, artistas, luces etc, serán financiadas, prestadas, por el aliado neo feministo-actual priirsta perredista Sr. Ebrad y sus boys and girls. Y como ya ha sucedido más de una vez, si al funcionario se le durmió el gallo, no habrá sonido para las "feministas". ¡Viva la autogestión, vivan las nuevas comunidades del cambio, viva la autonomía, viva la nueva imaginación de sociadad libre!
No hay perspectiva histórica alguna, no hay mirada sobre lo que está pasando en este continente ni en el mundo, no hay creacion de pensamiento, de alternativas. Hace rato que la tecnocracia de género perdió esto. No hay mirada sobre la cirsis de la política, de los paradigmas, del hacer comunidad, del sentido de existencia, de la encrucijada civilizatoria que enfrenta la humanidad. Después andarán llorando por los rincones ( y esto no es una metáfora), como pasa acá en Bolivia, cuando las mujeres de los movimientos sociales las mandaron a la mierda por su paternalismo, su uso de las mujeres, su alianza eterna con los sectores dominantes y con las nauseabundas clases políticas, su obediencia ciega al primer mundo, su seguidismo a las clases políticas de paupérrima ética y riquísimo bolsillo, su sacar plata y vivir bien a nombre de la ayuda a las mujeres.
Entre las seguidoras de sus talleres para la "igualdad" y entre las integrantes de sus organizaciones están mujeres que cometieron la masacre de Pando (también las mujeres masacran, sobre todo empoderadas sin más idea que la de su "poder femenino"), mujeres líderes de las organizaciones de los cívicos violentos y golpistas, todas ellas aprendieron a gritar "equidad", "paridad" y ¡OH Exito!, lo aprendieron bien, están ejerciendo su paridad en las filas del fascismo, en los causes del racismo, en las perspectivas del anti ¡indio maldito!, golpenado collas (andinos indígenas) por pertenecer a "¡esa raza ignorante mezcla de llama y piedra, embrutecida por la coca! (frases textuales de sus arengas en medio del caos y la violencia que ejercieron en el mes de septiembre). Vayan nuevas empoderadas en los cursillos de la tecnocracia del género.
¡Claro!, eso ahora se calla y se juega a "no las conozco", porque ahora todas las de esa "igualdad" tecnócrata, esas que creen que las mujeres somos buenas por ser mujeres, somos hermanitas de la caridad sin pensamiento y que nuestra hermandad pasa por encima de las ideas de mundo y sociedad, se declaran ahora indigenistas y andan en sus cumbres internacionales con ese discurso inaugurado al poco subir del Evo Morales y negado y vilipendiado hasta el día anterior a su triunfo; tratando de arrastrar a sus reuniones a cuanta indígena se les cruza inocente (o no tanto) para ser avaladas y reacomodarse. Cinismo camaleónico para adecuarse a la orientación instrumental de los dineros de la cooperación internacional.
No desesperes tampoco con la falta de contenidos, paciencia, sólo espérate unas semanitas que los tendrás en la mesa de reunión, llegarán con todo ya elaborado y cocinado, hasta fotocopiado (en el despacho de alguna institucion paragubernamental, esas a las que llaman organismos No Gubernamentales) de esas con harta plata, con hartísimos y bonitos folletitos impresos en papel couché) y entonces serás una más de las que termina por avalar aquello con su trabajo y buena voluntad. Es de mucha y pura buena voluntad que está empedrado el camino al infierno. Nos lo enseñaron los 3mil años de patriarcado.
De mi parte, me niego a hacer aportitos puntuales, sugerencias, que les sirvan para mejorar su imágen (jugar a las purales mientras nos silencian y callan cada vez que pueden) y empeorar su accionar. Cada vez que necesitan hacer alguna autocrítica nos plagian sin rubor fracesitas descontextualizadas para darle un simulacro de reflexión crítica a sus discursos en los lindos salones de los hoteles -después de volar por varias horas y muchos cientos de dólares- donde se reunen varias veces al año en función de adecuar sus agendas. Adecuarlas ya sea a los nuevos lineamientos de las agencias internacionales -lease a las ofertas de dinero- o a las nuevas realidades que les pasaron por arriba sin ni darse cuenta (ej: Bolivia).
La realidad y los cambios que nuestro continente empuja y busca desesperadamente no pasan ya por el espacio de esos "encuentros". Eso se acabó en el encuentro de Chile al que no quisieron oir. Si alguien quiere ser consecuente con sus deseos de cambio que primero haga un cambio en sus deseos (como hace años dijo una amiga cómplice), empezando por sus deseos de visibilidad en las cumbres del disimulo. Algunas llevamos 3 décadas hablando, escribiendo, haciendo crítica, intentando leer el mundo desde otros lados y en otros espacios, ejerciendo la autonomía en el cada día, financiando nuestro actuar feminista de nuestros bolsillos y financiando nuestros bolsillos con nuestros trabajos fuera de las arcas y dineros del fem-set y no viviendo del feminismo y las mujeres.
Mi hacer feminista está ahí, mi querida Xxx. Lo demás me da flojerica en los zapáticos y en el corpiñico, como decía la gran Violeta Parra. Prefiero seguir siendo una más de las malas de esa película holliwoodense filmada en rosa y con música mielosa para creer que todas nos queremos tanto. Seguiré siendo una más de las insoportables, las negativas de tanta belleza y avance (SIC) de las mujeres en el patriarcado más feróz, depredador y destructivo que ha conocido la historia. Hace rato que en el llamado feminismo hay ya varios caminos bien diferentes y yo ya tracé el mio, también hace rato. Amen de que a esta altura de mi vida tengo muy claro que ya no tengo que quedar bien con nadie más que con migo misma en complicidad con mis cómplices.
Veremos que logran hacer en este nuevo juego de "encuentro". ¿Encuentro de qué, de quienes, para qué y para quienes? Te deseo suerte y que tu terquedad por seguir en espacios que tu misma llamas ---"aleccionadores y complejos", "desmotivadores y jerárquicos", "con prácticas con infinidad de limitaciones", donde se "detienen la opiniones deliberadamente ...... sin ver ni valorar que es lo más importante", donde la responsable de la comisión de contenidos "no tiene nada" --- saque sus propias conclusiones, si acaso quiere.
Suerte y un abrazo desde los 4mil metros de altura sobre el nivel del mar, desde el espacio donde los cóndores me enseñaron que en las alturas falta el aire y que llegar al futuro requiere de otros ritmos y tiempos. Desde el mundo donde el futuro está atras y el pasado adelante.
Ximena Bedregal
Como suelo dar a conocer mi opinión a mi manera y no como los demás quieren, les mando este carteo con una integrante del comité organizador del próximo encuentro feminista LA y del Caribe, a realizarse en Mexico en enero. Las cartas se dieron a raiz de que ella respondió a una carta que puse en el sitio del encuentro donde les digo que está muy bonito su sitio sobre turismo en Mexico, que ahora ya se puede saber que taxis tomar, como salir del aeropuerto, que comer, como usar el metro y que les va a produce diarrea a las presuntas asistentes, pero que a mi me hubiera gustado ver un sitio de un encuentro feminista, que me da más diarrea la falta de ideas que los tacos de cachete y nenepil de la esquina de San Cosme y Naranjo y que me pregunto si están esperando que los contenidos y propuestas políticas para el encuentro también los mande el señor Ebrard (Gobernador del DF) junto a las carpas, sonidos, aguita, inhodoros, luces y guaruras y policías y cuidadores de las mujercitas en debate que va a poner en el zócalo para realizar el encuentro y para llevarse las glorias de 40 años de lucha de tantas en función de su tan deseada próxima candidatura a la presidencia.
Ya ven ustedes, en esta dremocrcaia de desgracia, nadie sabe para quién trabaja. Bueno, creo que me equivoco, hay quienes sí saben para quién trabajan como queda claro en la organización de este próximo ¿encuentro?
La cosa es que esa compañera me respondió quejándose del enfoque y manejo del encuentro, contándome del voicot al análisis, a la reflexión, a los foros de debate y de la orientación puramente logística de su organización. Me pide apoyo mandando mis reflexiones y aportes para mejorar sus propuestas .
Como sé que no hay nada que aportar en esos espacios, que sólo oyen lo que quieren oir y hacen lo que ya tienen bien definido, mi respuesta a esta compañera es esta, omito su nombre porque su carta fue personal y aunque no comparto su posición, ella cree aún en la posibilidad de ese enfoque:
Hola querida XXX:
No me extraña ni me extrañó lo que vi en la Página del encuentro próximo. Es sólo y apenas el resutado de un tipo de política.
No tengo ganas ni vale la pena ponerme a discutir, ni tratar de aportar a que cambie el sentido de este encuentro porque eso no lo voy a lograr desde un par de cartitas. Hace mucho que ese tipo de trabajo está hiper definido. Lo único que hago con la carta que mandé vía ese sitio es no sacar el dedo del renglón. No es ese el espacio para cambio alguno, al contrario es sólo el espacio de la continuidad.
No es una casualidad que no se discutan contenidos. ¿Que van a discutir y para qué? Estos ya han sido definidos, hace rato, en las cúpulas del mainstream de la tecnocracia de género que se imponen desde sus lindas oficinas y a traves de sus chambas bien pagadas, sus viajes internacionales en hoteles de 5 estrellas, sus "asesorías" y "expertices" internacionales, su obediencia ciega a los lineamientos /agendas diseñados en el primer mundo y sus instituiones transnacionales (iguales y las mismas para Afganistán, Etiopia, Bolivia, Tumbuktú o México) y su único interés es que todo siga así. La tecnocracia de género tiene sus propios espacios donde define todo, los encuentros ya hace rato que sólo son una continuidad de esos otros, casi innecesarios, y los hacen -como una suerte de obligación- sólo para no terminar de renunciar a la palabra feminismo aunque de tal ya no quede nada. La mejor muestra fue la postergación de este encuentro priorizando no se que cumbre internacional para alguno de los foros de esos de beijing mas 5, más 10, más 15 o qué se yo qué número donde se sigue repitiendo lo mismo: no se ha logrado esto ni lo otro, los gobiernos no hacen esto o lo otro, etc.. Las prioridades están más que claras, si las quieres ver, porque no hay peor sorda que la que no quietre oir.
Es un buen modus vivendis cuyo objetivo es el entrismo en el sistema a traves de un mujerismo hueco y no la generación de procesos reales de cambio. La imaginación política se acaba en sus ferias en el zocalo, financiadas y apoyadas por el gobierno del DF (feministas ancadenadas a papá gobierno, además neopriista), con muuuuchos papelitos impresos a todo color y en fino papel para repartir y donde las mujeres apenas son las pobres necesitadas de información para ir a llevar su condición de víctimas a alguna oficina de gobierno y recibir de alguna de sus tristes instituciones algun apoyito con mucho maltrato de por medio. Ayudismo light e insulso, mujerismo que no apunta a crear ningún movimiento y menos feminismo. Al contrario, lo deshicieron paso a pasito, creando hasta un antifeminismo con perspectiva de género. Todo lo cual se repetirá en este encuentro como se ha venido repitiendo en los últimos. Me imagino que con travestis y transgéneros incluidos para sentirse bien incluyentes. ¿Conoces hoy por hoy, algún lugar donde las mujeres de carne y hueso puedan ir a trabajar lo que es ser mujer, hacer conciencia, inventar la política, rehacer su cuerpo, su pensamiento, su accionar. generar y proyectar pensamientos? (esto último ¿para qué? si tienen representantes -que nadie ha nombrado pero que recibieron un cartón de expertas en el exclusivo y caro Colegio de México- para que se lo piensen y les diseñen su emancipado futuro).
Puedo asegurar -porque lo vengo viendo el los últimos 10 años- que se limitará a una serie de carpas zocalinas con muchos papelitos para que recojan las mujeres de a pié y un par de carpas para que las mujeres funcionarias de las ONGs de la tecnocracia y su personal tengan un espacio más para seguir debatiendo los pendientes de sus agendas. Puede que se les ocurra poner un par de carpitas donde las favoritas de las cacas grandes de la tecnocracia cuelguen algunas fotos y muestren algún videito y ahí se acabó la imaginación. Si van otras, con otras ideas, seguramente se tendrán que buscar una sombrita bajo el palo de la gigante bandera mexicana que adorna el zócalo (esa que crece en tamaño de manera invesamente proporional a la independencia mexicana) y tendrán que trabajar sus cuerpos, sus deseadas desnudeces, sus búsquedas integradoras y otras imaginaciones desintegradoras de lo ya establecido en los baños de sus hoteles (seguro los más baratos, esos con cortinitas de plástico en los baños porque no les alcanzarán sus ingresos de fuera de las grandes ONGs con las que nos autofinanciamos --autofinanciábamos-- estas cosas). Porque la sexualidad, la desnudez, (como el lesbofeminismo) está fuera de la realpolitik y es demasiado transgresor para la mirada del gran interlocutor: papá gobierno. Sólo se acepta lo LGTB porque este concepto ambiguo y mezclador y confundidor-disimulador de todo lo específico sí puede tomarse como cuestión de Estado para adornar su vacío discurso de democracia y pluralidad postmoderna (casémonos, tengamos bebés y formemos familias ejemplares para que no nos digan enfermas/os ni transgresoras). Pero eso sí, en nombre de la autogestión feminista las carpas, sonido, artistas, luces etc, serán financiadas, prestadas, por el aliado neo feministo-actual priirsta perredista Sr. Ebrad y sus boys and girls. Y como ya ha sucedido más de una vez, si al funcionario se le durmió el gallo, no habrá sonido para las "feministas". ¡Viva la autogestión, vivan las nuevas comunidades del cambio, viva la autonomía, viva la nueva imaginación de sociadad libre!
No hay perspectiva histórica alguna, no hay mirada sobre lo que está pasando en este continente ni en el mundo, no hay creacion de pensamiento, de alternativas. Hace rato que la tecnocracia de género perdió esto. No hay mirada sobre la cirsis de la política, de los paradigmas, del hacer comunidad, del sentido de existencia, de la encrucijada civilizatoria que enfrenta la humanidad. Después andarán llorando por los rincones ( y esto no es una metáfora), como pasa acá en Bolivia, cuando las mujeres de los movimientos sociales las mandaron a la mierda por su paternalismo, su uso de las mujeres, su alianza eterna con los sectores dominantes y con las nauseabundas clases políticas, su obediencia ciega al primer mundo, su seguidismo a las clases políticas de paupérrima ética y riquísimo bolsillo, su sacar plata y vivir bien a nombre de la ayuda a las mujeres.
Entre las seguidoras de sus talleres para la "igualdad" y entre las integrantes de sus organizaciones están mujeres que cometieron la masacre de Pando (también las mujeres masacran, sobre todo empoderadas sin más idea que la de su "poder femenino"), mujeres líderes de las organizaciones de los cívicos violentos y golpistas, todas ellas aprendieron a gritar "equidad", "paridad" y ¡OH Exito!, lo aprendieron bien, están ejerciendo su paridad en las filas del fascismo, en los causes del racismo, en las perspectivas del anti ¡indio maldito!, golpenado collas (andinos indígenas) por pertenecer a "¡esa raza ignorante mezcla de llama y piedra, embrutecida por la coca! (frases textuales de sus arengas en medio del caos y la violencia que ejercieron en el mes de septiembre). Vayan nuevas empoderadas en los cursillos de la tecnocracia del género.
¡Claro!, eso ahora se calla y se juega a "no las conozco", porque ahora todas las de esa "igualdad" tecnócrata, esas que creen que las mujeres somos buenas por ser mujeres, somos hermanitas de la caridad sin pensamiento y que nuestra hermandad pasa por encima de las ideas de mundo y sociedad, se declaran ahora indigenistas y andan en sus cumbres internacionales con ese discurso inaugurado al poco subir del Evo Morales y negado y vilipendiado hasta el día anterior a su triunfo; tratando de arrastrar a sus reuniones a cuanta indígena se les cruza inocente (o no tanto) para ser avaladas y reacomodarse. Cinismo camaleónico para adecuarse a la orientación instrumental de los dineros de la cooperación internacional.
No desesperes tampoco con la falta de contenidos, paciencia, sólo espérate unas semanitas que los tendrás en la mesa de reunión, llegarán con todo ya elaborado y cocinado, hasta fotocopiado (en el despacho de alguna institucion paragubernamental, esas a las que llaman organismos No Gubernamentales) de esas con harta plata, con hartísimos y bonitos folletitos impresos en papel couché) y entonces serás una más de las que termina por avalar aquello con su trabajo y buena voluntad. Es de mucha y pura buena voluntad que está empedrado el camino al infierno. Nos lo enseñaron los 3mil años de patriarcado.
De mi parte, me niego a hacer aportitos puntuales, sugerencias, que les sirvan para mejorar su imágen (jugar a las purales mientras nos silencian y callan cada vez que pueden) y empeorar su accionar. Cada vez que necesitan hacer alguna autocrítica nos plagian sin rubor fracesitas descontextualizadas para darle un simulacro de reflexión crítica a sus discursos en los lindos salones de los hoteles -después de volar por varias horas y muchos cientos de dólares- donde se reunen varias veces al año en función de adecuar sus agendas. Adecuarlas ya sea a los nuevos lineamientos de las agencias internacionales -lease a las ofertas de dinero- o a las nuevas realidades que les pasaron por arriba sin ni darse cuenta (ej: Bolivia).
La realidad y los cambios que nuestro continente empuja y busca desesperadamente no pasan ya por el espacio de esos "encuentros". Eso se acabó en el encuentro de Chile al que no quisieron oir. Si alguien quiere ser consecuente con sus deseos de cambio que primero haga un cambio en sus deseos (como hace años dijo una amiga cómplice), empezando por sus deseos de visibilidad en las cumbres del disimulo. Algunas llevamos 3 décadas hablando, escribiendo, haciendo crítica, intentando leer el mundo desde otros lados y en otros espacios, ejerciendo la autonomía en el cada día, financiando nuestro actuar feminista de nuestros bolsillos y financiando nuestros bolsillos con nuestros trabajos fuera de las arcas y dineros del fem-set y no viviendo del feminismo y las mujeres.
Mi hacer feminista está ahí, mi querida Xxx. Lo demás me da flojerica en los zapáticos y en el corpiñico, como decía la gran Violeta Parra. Prefiero seguir siendo una más de las malas de esa película holliwoodense filmada en rosa y con música mielosa para creer que todas nos queremos tanto. Seguiré siendo una más de las insoportables, las negativas de tanta belleza y avance (SIC) de las mujeres en el patriarcado más feróz, depredador y destructivo que ha conocido la historia. Hace rato que en el llamado feminismo hay ya varios caminos bien diferentes y yo ya tracé el mio, también hace rato. Amen de que a esta altura de mi vida tengo muy claro que ya no tengo que quedar bien con nadie más que con migo misma en complicidad con mis cómplices.
Veremos que logran hacer en este nuevo juego de "encuentro". ¿Encuentro de qué, de quienes, para qué y para quienes? Te deseo suerte y que tu terquedad por seguir en espacios que tu misma llamas ---"aleccionadores y complejos", "desmotivadores y jerárquicos", "con prácticas con infinidad de limitaciones", donde se "detienen la opiniones deliberadamente ...... sin ver ni valorar que es lo más importante", donde la responsable de la comisión de contenidos "no tiene nada" --- saque sus propias conclusiones, si acaso quiere.
Suerte y un abrazo desde los 4mil metros de altura sobre el nivel del mar, desde el espacio donde los cóndores me enseñaron que en las alturas falta el aire y que llegar al futuro requiere de otros ritmos y tiempos. Desde el mundo donde el futuro está atras y el pasado adelante.
Ximena Bedregal
Del Encuentro Nacional Juvenil Feminista
¿Reunión Preparatoria de Jóvenes Feministas al XI EFLC?
Nos convocaron, a una treintena de mujeres y dos hombres, supuestamente con la intención de encontrarnos, dialogar y discutir sobre fundamentalismos (hasta fundamentalismos del feminismo)* al evento lo llamaron “Encuentro”, aún cuando no tuvimos la oportunidad de encontrarnos. Primero: porque el “compañero” encargado de grabar dicho evento se atravesaba a cada intervención, obstruyendo el contacto visual entre las compañeras. Segundo: porque, de acuerdo a lo que yo viví, las intervenciones era cortadas arbitrariamente, por falta de tiempo o porque pudieran parecer demasiado radicales y porque los resolutivos a los que se llegaron no fueron tomados por consensos, si no por imposición y desgaste, cuando gran parte de las compañeras ya se habían retirado, sobretodo porque las que venían de lejos debían retirarse.
Además de que hubo al menos una compañera que solicitó su participación, sin requerir beca pues vivían en el Distrito Federal, y se les respondió que ya no había cupo. ¿30 asistentes de verdad eran demasiados?
Lo llamaron juvenil, tramposamente, para poder permitir la entrada a los hombres, sin existir una discusión ni acuerdos previos. Más ocupadas en complacer a los “cuates” que en reconocer las necesidades y propuestas de las otras, o dar espacio a un diálogo real. También, argumentando necesitar un lugar propio pues dicen, las organizadoras, que los lugares de las feministas no jóvenes no son incluyentes, ni convocan. Al parecer, olvidando que dicho evento se realizó con financiamiento conseguido por las no jóvenes. Siendo que el movimiento feminista, creo yo, sólo se puede fortalecer construyendo puentes entre pasado presente y futuro y no ensanchando brechas, desconociendo el camino ya andado por las que lo iniciaron. Por último, ni hablar de lo feminista si tomamos en cuenta que las participaciones se acomodaban de tal manera que cerraban los temas las intervenciones de los compañeros con comentarios que descalificaban y tachaban de separatistas y retrogradas a las compañeras que nos atrevíamos a exigir un espacio propio (sólo para mujeres).
A casi dos meses de haberse realizado yo me sigo preguntando para qué este evento, para qué pronunciarse contra los fundamentalismos, cuando se siguen imponiendo perspectivas, con resolutivos previamente negociados en lo cortito, y las posturas disidentes son negadas ¿Para qué sentarnos a discutir unos resolutivos que finalmente ni conocemos todas, ni todas los acordamos?¿Para poder legitimar sus posturas y dejarlas que hablen a nombre de las jóvenes feministas, así, en plural, cuando sabemos que de por sí nadie debería tomarse la atribución de hablar a nombre de nadie y menos de un todas, pues habemos otras, quizá muchas otras, que creemos y confiamos en otra lógica. Una lógica que nos aleja del sistema patriarcal de imposiciones y utilización de la otra, hacia un lugar de respeto feminista.
Mafer (Mónica Rodríguez Gaona)
----- Original Message ----- From: mailto:analodu_94@yahoo.%20com.mx
To: <11encuentro@>
Sent: Wednesday, January 21, 2009 2:21 PM
Subject: [Contacto] encuentro juvenil
Ana López envía una mensaje usando el formulario de contacto personal de
http://www.11encuentrofeminista.org/es/contact.
Que pasa con el resultado del encuentro juvenil?
Queremos que incluyan en su informe que a las chavas que no nos gusto la asistencia de hombres y lo dijimos xxx nos pidio que no dijéramos nada porque el chavo es su novio y ella lo propuso.
Es vergonzante este hecho como vergonzante es que una Institución se preste a esto.
A el le dieron la palabra final del encuentro y nos dijo que eramos unas retrogradas.
Sabemos que hizo lo mismo con otra de Consorcio en AWID financiar a sus novios y meterlos a encuentros de mujeres.
Estamos esperando el resultado del encuentro y esperamos que no sea el que ya llevaban preparado desde antes las de Elige.
Piensan que porque nos pagan un boleto pagan nuestro cerebro.
Y no es así. No se beneficien de nosotros en sus finanzas, en su vida amorosa ni en sus intereses.
Ana
Nos convocaron, a una treintena de mujeres y dos hombres, supuestamente con la intención de encontrarnos, dialogar y discutir sobre fundamentalismos (hasta fundamentalismos del feminismo)* al evento lo llamaron “Encuentro”, aún cuando no tuvimos la oportunidad de encontrarnos. Primero: porque el “compañero” encargado de grabar dicho evento se atravesaba a cada intervención, obstruyendo el contacto visual entre las compañeras. Segundo: porque, de acuerdo a lo que yo viví, las intervenciones era cortadas arbitrariamente, por falta de tiempo o porque pudieran parecer demasiado radicales y porque los resolutivos a los que se llegaron no fueron tomados por consensos, si no por imposición y desgaste, cuando gran parte de las compañeras ya se habían retirado, sobretodo porque las que venían de lejos debían retirarse.
Además de que hubo al menos una compañera que solicitó su participación, sin requerir beca pues vivían en el Distrito Federal, y se les respondió que ya no había cupo. ¿30 asistentes de verdad eran demasiados?
Lo llamaron juvenil, tramposamente, para poder permitir la entrada a los hombres, sin existir una discusión ni acuerdos previos. Más ocupadas en complacer a los “cuates” que en reconocer las necesidades y propuestas de las otras, o dar espacio a un diálogo real. También, argumentando necesitar un lugar propio pues dicen, las organizadoras, que los lugares de las feministas no jóvenes no son incluyentes, ni convocan. Al parecer, olvidando que dicho evento se realizó con financiamiento conseguido por las no jóvenes. Siendo que el movimiento feminista, creo yo, sólo se puede fortalecer construyendo puentes entre pasado presente y futuro y no ensanchando brechas, desconociendo el camino ya andado por las que lo iniciaron. Por último, ni hablar de lo feminista si tomamos en cuenta que las participaciones se acomodaban de tal manera que cerraban los temas las intervenciones de los compañeros con comentarios que descalificaban y tachaban de separatistas y retrogradas a las compañeras que nos atrevíamos a exigir un espacio propio (sólo para mujeres).
A casi dos meses de haberse realizado yo me sigo preguntando para qué este evento, para qué pronunciarse contra los fundamentalismos, cuando se siguen imponiendo perspectivas, con resolutivos previamente negociados en lo cortito, y las posturas disidentes son negadas ¿Para qué sentarnos a discutir unos resolutivos que finalmente ni conocemos todas, ni todas los acordamos?¿Para poder legitimar sus posturas y dejarlas que hablen a nombre de las jóvenes feministas, así, en plural, cuando sabemos que de por sí nadie debería tomarse la atribución de hablar a nombre de nadie y menos de un todas, pues habemos otras, quizá muchas otras, que creemos y confiamos en otra lógica. Una lógica que nos aleja del sistema patriarcal de imposiciones y utilización de la otra, hacia un lugar de respeto feminista.
Mafer (Mónica Rodríguez Gaona)
----- Original Message ----- From: mailto:analodu_94@yahoo.%20com.mx
To: <11encuentro@>
Sent: Wednesday, January 21, 2009 2:21 PM
Subject: [Contacto] encuentro juvenil
Ana López envía una mensaje usando el formulario de contacto personal de
http://www.11encuentrofeminista.org/es/contact.
Que pasa con el resultado del encuentro juvenil?
Queremos que incluyan en su informe que a las chavas que no nos gusto la asistencia de hombres y lo dijimos xxx nos pidio que no dijéramos nada porque el chavo es su novio y ella lo propuso.
Es vergonzante este hecho como vergonzante es que una Institución se preste a esto.
A el le dieron la palabra final del encuentro y nos dijo que eramos unas retrogradas.
Sabemos que hizo lo mismo con otra de Consorcio en AWID financiar a sus novios y meterlos a encuentros de mujeres.
Estamos esperando el resultado del encuentro y esperamos que no sea el que ya llevaban preparado desde antes las de Elige.
Piensan que porque nos pagan un boleto pagan nuestro cerebro.
Y no es así. No se beneficien de nosotros en sus finanzas, en su vida amorosa ni en sus intereses.
Ana
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lunes, 26 de enero de 2009
Declaración del feminismo autónomo
VII Encuentro feminista latinoamericano y del Caribe
Cartagena, 26 de noviembre de 1996
Las Feministas Autónomas entendemos al movimiento feminista como el espacio que ejercita en todo acto la unión entre lo íntimo, lo privado y lo público. Sin estos tres niveles integrados terminamos siempre incompletas. Es su articulación lo que nos permite crear desarrollo filosófico con capacidad de propuesta de otra cultura.
El quehacer feminista parte de lo personal, del yo, único lugar donde se realiza la verdadera libertad que construye mundo. El cuerpo es la síntesis y partida del hacer existencial y político.
Estamos por la construcción de un movimiento que genere una interlocución y un diálogo con el mundo social, que impugne todas las formas del poder patriarcal, en lo público y lo privado. Que cuestione al Estado y a sus instituciones. Nuestro feminismo no es sumarse o integrarse a las relaciones sociales de desigualdad y de poder que otros han definido. Nuestra política no es hacer una lista de demandas sino el proceso crítico de repensar el mundo, la realidad y la cultura.
Nuestro feminismo es inventar la sociedad que queremos construir. Es hacer de cada tarea una actividad que una el contenido y la forma, lo manual y intelectual, la ética y la estética.
Es crear lenguajes múltiples que hablen y permitan reintegrarnos a nosotras mismas y a nosotras en relación con el mundo.
La legitimidad de nuestro movimiento no se construye respondiendo a la legitimidad del sistema, sino en la práctica social. Nuestra legitimidad se da en los hechos no en el reconocimiento jurídico por parte del Estado.
Estamos construyendo un movimiento que no niega nuestra historia, porque el hacerlo ha llevado a una confusión utilitaria de nuestras energías y propuestas.
Queremos retomar las calles, la imaginación pública, crear un lenguaje que termine con el lenguaje juridizado y suavizado que necesita el sistema, buscamos recuperar y recrear el lenguaje subversivo que inició el feminismo. No retomamos las ideas que nos han cooptado y transformado su sentido y queremos retomarnos las fechas que ya no conmemoramos sino que han pasado a plantearse como fechas oficiales de adorno.
Es vital la integración de muchas jóvenes, pero creemos que esto se logrará más ampliamente cuando el feminismo sea capaz de plantear una nueva imagen de mundo y no tareas y temas parciales e institucionales.
Queremos terminar con la culpabilización que se hace dentro del movimiento por querer hablar desde lugares e imaginarios no institucionalizados.
Es preciso reconocernos, entre nosotras, los aportes de pensamiento y experiencias, y hacer circular el pensamiento que se ha hecho fuera de los espacios oficiales, fuera de la institucionalización y desde las prácticas y espacios feministas autónomos.
No queremos que nuestros productos teóricos y materiales circulen como intercambios monetarios y de legitimidad y carrera institucional, sino reinaugurar formas de trueque, socializar lo que pertenece a la historia y a la producción de las mujeres.
Queremos medios de comunicación que potencien la voz, las imaginaciones y creaciones de las mujeres, que hagan circular nuestras producciones para enriquecer el desarrollo del pensamiento y la práctica y no para que creen élites pensantes y escribientes.
Nadie nos otorga la voz, ésta es nuestra. Lo que queremos es potenciar nuestras palabras e ideas a través de nuestros medios.
Opinamos que Fempress no es la voz oficial del feminismo. Nuestro movimiento no tiene voz oficial y menos puede arrogársela quien niega la voz a las que no piensan como ellas.
Que nadie escriba nuestra historia por nosotras. Queremos generar formas para que cada experiencia escriba su propia historia y que ésta circule ampliamente para que se enriquezca con otras experiencias cree memoria de nosotras y nos ayude a aprender de nuestros aciertos y errores.
Es imprescindible definir los límites éticos de los recursos y de las instancias y métodos para obtenerlos. No queremos seguir avalando las políticas de financiamientos que deconstruyen nuestros ejercicios de democracia, de pensamiento y nos entronizan en los caminos del sistema, instalándose en todo espacio que intenta ser rebelde.
Nos negamos a negociar con las instituciones supranacionales y nacionales que provocan el hambre y la miseria, instituciones como el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, etc.
Tenemos que discutir y analizar los límites de los dineros de la cooperación internacional.
Debemos conocer y descodificar el origen y los procedimientos de los recursos y que también esto sea parte de la subversión. Queremos interpelar al dinero y a su poder.
Necesitamos recursos, pero necesitamos generar nuevas prácticas para obtenerlos y poner lo que tenemos a disposición de más y más mujeres, para que entre todas se multipliquen nuestros aportes y soportes y para crear recursos propios que no dependan de la cooperación al desarrollo. Esto es un desafío a nuestra creatividad.
Necesitamos proyectos políticos, teóricos, estéticos, culturales, investigativos, generados desde y por la dinámica de un movimiento que desea cuestionar y profundizar.
Queremos mejorar nuestros diálogo y comunicación en las lenguas continentales propias, en especial el portugués y el español, para que podamos compartir más y mejor entre brasileiras e hispanoparlantes. Que el inglés sea fundamentalmente para dialogar con nuestras hermanas angloparlantes y no para tener derecho a participar en los grandes eventos internacionales del imperialismo.
Buscamos fortalecer y desarrollar las formas de intercambio con las mujeres rebeldes europeas y estadounidenses, con esas mujeres que lo cuestionan todo, con las que se ponen fuera de la definición de la realidad y de legitimidad que da el poder político y académico.
Queremos reconstruir la práctica militante desde nuestros compromisos concientes. Concebimos al movimiento feminista como el espacio político de experimentación, por eso la responsabilidad de construirlo debe salir de los límites del horario y los deberes laborales de las instituciones.
La autonomía es un límite y posibilidad que define nuestras formas de relación con el mundo, pero no es autonomía de la historia. Estamos presentes en los procesos de la historia, en sus hechos y luchas cotidianas donde alimentamos y profundizamos nuestra crítica al sistema y donde instalamos nuestra subversión cotidiana, lo que hacemos con y a partir de nuestra historia.
Nuestra tolerancia es grande, pero tiene límites. Ya no queremos ser tolerantes con quienes nos negocian y nos niegan. Nuestra ética no es la de la tolerancia infinita sino de las relaciones de respeto y visibilización.
Cartagena, 26 de noviembre de 1996
Las Feministas Autónomas entendemos al movimiento feminista como el espacio que ejercita en todo acto la unión entre lo íntimo, lo privado y lo público. Sin estos tres niveles integrados terminamos siempre incompletas. Es su articulación lo que nos permite crear desarrollo filosófico con capacidad de propuesta de otra cultura.
El quehacer feminista parte de lo personal, del yo, único lugar donde se realiza la verdadera libertad que construye mundo. El cuerpo es la síntesis y partida del hacer existencial y político.
Estamos por la construcción de un movimiento que genere una interlocución y un diálogo con el mundo social, que impugne todas las formas del poder patriarcal, en lo público y lo privado. Que cuestione al Estado y a sus instituciones. Nuestro feminismo no es sumarse o integrarse a las relaciones sociales de desigualdad y de poder que otros han definido. Nuestra política no es hacer una lista de demandas sino el proceso crítico de repensar el mundo, la realidad y la cultura.
Nuestro feminismo es inventar la sociedad que queremos construir. Es hacer de cada tarea una actividad que una el contenido y la forma, lo manual y intelectual, la ética y la estética.
Es crear lenguajes múltiples que hablen y permitan reintegrarnos a nosotras mismas y a nosotras en relación con el mundo.
La legitimidad de nuestro movimiento no se construye respondiendo a la legitimidad del sistema, sino en la práctica social. Nuestra legitimidad se da en los hechos no en el reconocimiento jurídico por parte del Estado.
Estamos construyendo un movimiento que no niega nuestra historia, porque el hacerlo ha llevado a una confusión utilitaria de nuestras energías y propuestas.
Queremos retomar las calles, la imaginación pública, crear un lenguaje que termine con el lenguaje juridizado y suavizado que necesita el sistema, buscamos recuperar y recrear el lenguaje subversivo que inició el feminismo. No retomamos las ideas que nos han cooptado y transformado su sentido y queremos retomarnos las fechas que ya no conmemoramos sino que han pasado a plantearse como fechas oficiales de adorno.
Es vital la integración de muchas jóvenes, pero creemos que esto se logrará más ampliamente cuando el feminismo sea capaz de plantear una nueva imagen de mundo y no tareas y temas parciales e institucionales.
Queremos terminar con la culpabilización que se hace dentro del movimiento por querer hablar desde lugares e imaginarios no institucionalizados.
Es preciso reconocernos, entre nosotras, los aportes de pensamiento y experiencias, y hacer circular el pensamiento que se ha hecho fuera de los espacios oficiales, fuera de la institucionalización y desde las prácticas y espacios feministas autónomos.
No queremos que nuestros productos teóricos y materiales circulen como intercambios monetarios y de legitimidad y carrera institucional, sino reinaugurar formas de trueque, socializar lo que pertenece a la historia y a la producción de las mujeres.
Queremos medios de comunicación que potencien la voz, las imaginaciones y creaciones de las mujeres, que hagan circular nuestras producciones para enriquecer el desarrollo del pensamiento y la práctica y no para que creen élites pensantes y escribientes.
Nadie nos otorga la voz, ésta es nuestra. Lo que queremos es potenciar nuestras palabras e ideas a través de nuestros medios.
Opinamos que Fempress no es la voz oficial del feminismo. Nuestro movimiento no tiene voz oficial y menos puede arrogársela quien niega la voz a las que no piensan como ellas.
Que nadie escriba nuestra historia por nosotras. Queremos generar formas para que cada experiencia escriba su propia historia y que ésta circule ampliamente para que se enriquezca con otras experiencias cree memoria de nosotras y nos ayude a aprender de nuestros aciertos y errores.
Es imprescindible definir los límites éticos de los recursos y de las instancias y métodos para obtenerlos. No queremos seguir avalando las políticas de financiamientos que deconstruyen nuestros ejercicios de democracia, de pensamiento y nos entronizan en los caminos del sistema, instalándose en todo espacio que intenta ser rebelde.
Nos negamos a negociar con las instituciones supranacionales y nacionales que provocan el hambre y la miseria, instituciones como el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, etc.
Tenemos que discutir y analizar los límites de los dineros de la cooperación internacional.
Debemos conocer y descodificar el origen y los procedimientos de los recursos y que también esto sea parte de la subversión. Queremos interpelar al dinero y a su poder.
Necesitamos recursos, pero necesitamos generar nuevas prácticas para obtenerlos y poner lo que tenemos a disposición de más y más mujeres, para que entre todas se multipliquen nuestros aportes y soportes y para crear recursos propios que no dependan de la cooperación al desarrollo. Esto es un desafío a nuestra creatividad.
Necesitamos proyectos políticos, teóricos, estéticos, culturales, investigativos, generados desde y por la dinámica de un movimiento que desea cuestionar y profundizar.
Queremos mejorar nuestros diálogo y comunicación en las lenguas continentales propias, en especial el portugués y el español, para que podamos compartir más y mejor entre brasileiras e hispanoparlantes. Que el inglés sea fundamentalmente para dialogar con nuestras hermanas angloparlantes y no para tener derecho a participar en los grandes eventos internacionales del imperialismo.
Buscamos fortalecer y desarrollar las formas de intercambio con las mujeres rebeldes europeas y estadounidenses, con esas mujeres que lo cuestionan todo, con las que se ponen fuera de la definición de la realidad y de legitimidad que da el poder político y académico.
Queremos reconstruir la práctica militante desde nuestros compromisos concientes. Concebimos al movimiento feminista como el espacio político de experimentación, por eso la responsabilidad de construirlo debe salir de los límites del horario y los deberes laborales de las instituciones.
La autonomía es un límite y posibilidad que define nuestras formas de relación con el mundo, pero no es autonomía de la historia. Estamos presentes en los procesos de la historia, en sus hechos y luchas cotidianas donde alimentamos y profundizamos nuestra crítica al sistema y donde instalamos nuestra subversión cotidiana, lo que hacemos con y a partir de nuestra historia.
Nuestra tolerancia es grande, pero tiene límites. Ya no queremos ser tolerantes con quienes nos negocian y nos niegan. Nuestra ética no es la de la tolerancia infinita sino de las relaciones de respeto y visibilización.
Carta Julieta Paredes
POR RESPETO Y POR CARIÑO
Hermanas con el permiso de todas ustedes y por respeto a nuestras
ancestras que lucharon contra el Patriarcado de nuestras culturas
originarias y el que llegaba con la violencia colonial, quiero
recordar junto a ustedes que el castellano es una lengua extraña,
colonial e impuesta, pero es la que usamos para comunicarnos.
Hermanas, la palabra autonomía fue la que nosotras como comunidad
Mujeres Creando encontramos que era sonora al significado de lo que
hacíamos como feministas aquí en Bolivia. Nadie fue nuestra profesora
ni nosotras discípulas de nadie, lo que no significa desconocer a las
feministas que nacieron antes que nosotras, pero que por la realidad
de nuestro país, conocíamos muy poco o nada. Teníamos una lucha que
hacer en nuestra realidad y pues inventamos nuestras explicaciones
teóricas, lo mismo que cada hermana en el continente.
En 1996, en el encuentro feminista de Chile descubrimos a otras
feministas que usaban la misma palabra para nombrar sus prácticas, y
se generó en nuestros cuerpos de lesbianas un deseo de entender que
era lo que hacíamos unas y otras. Nos unió con muchas, una posición de
rechazo a quienes se nombraban feministas pero, desde nuestro lugar de
lucha, considerábamos favorecían el reciclamiento del patriarcado
(neoliberal) para dolor, empobrecimiento y muerte de las mujeres y
hombres de nuestros pueblos.
Después entendimos que la palabra española-castellana AUTONOMIA tenía
prácticas políticas, sonoridades y entendimientos subjetivos
diferentes. Sabiendo estas realidades me parece al menos pretencioso,
querer ser fundadoras e inventoras de la palabra española castellana
AUTONOMÏA, y querer normar las prácticas políticas, es pues una
prepotencia.
La Autonomía, creo yo, es una construcción política social histórica
que tiene que ver con las luchas de las feministas autónomas y las
luchas de nuestros pueblos por la vida. Considero que justamente de
eso se trata el Encuentro revitalizador que estamos haciendo entre
todas. La profundidad de lo que discutamos y de lo que hagamos, está
en la radicalidad de nuestras utopías, aquellas que van a socavar y
terminar, desde las mismas raíces, con todas las opresiones, para
construir la vida que las feministas soñamos. La profundidad de las
discusiones, por lo tanto, no está dada por alguna mirada superior,
allá arriba, elegida o iluminada.
HERMANAS, EL CARIÑO ES PARA TODAS USTEDES, nosotras queremos construir
un movimiento y siempre que este intento aloque, alucine, conmueva y
mueva a hermanas feministas, unas conocidas, otras que esperamos
conocer, nosotras nos estaremos ahí y continuaremos luchando junto a
las hermanas de Latinoamérica ABYA YALA que quieran, y bueno, las que
no, no pues.
Estamos seguras que encontraremos el lugar donde nuestro encuentro de
autónomas se va a realizar, y muchas gracias a las hermanas mexicanas
que se están rajando el lomo para encontrarlo.
Este domingo nuestro pueblo irá a las urnas para decirle SI, al
nacimiento de nuestra Bolivia, que cuando quieran es también de todas
ustedes.
La esperanza es novia de la Libertad
y amante de la Utopía
Julieta Paredes
Comunidad Mujeres Creando Comunidad
Hermanas con el permiso de todas ustedes y por respeto a nuestras
ancestras que lucharon contra el Patriarcado de nuestras culturas
originarias y el que llegaba con la violencia colonial, quiero
recordar junto a ustedes que el castellano es una lengua extraña,
colonial e impuesta, pero es la que usamos para comunicarnos.
Hermanas, la palabra autonomía fue la que nosotras como comunidad
Mujeres Creando encontramos que era sonora al significado de lo que
hacíamos como feministas aquí en Bolivia. Nadie fue nuestra profesora
ni nosotras discípulas de nadie, lo que no significa desconocer a las
feministas que nacieron antes que nosotras, pero que por la realidad
de nuestro país, conocíamos muy poco o nada. Teníamos una lucha que
hacer en nuestra realidad y pues inventamos nuestras explicaciones
teóricas, lo mismo que cada hermana en el continente.
En 1996, en el encuentro feminista de Chile descubrimos a otras
feministas que usaban la misma palabra para nombrar sus prácticas, y
se generó en nuestros cuerpos de lesbianas un deseo de entender que
era lo que hacíamos unas y otras. Nos unió con muchas, una posición de
rechazo a quienes se nombraban feministas pero, desde nuestro lugar de
lucha, considerábamos favorecían el reciclamiento del patriarcado
(neoliberal) para dolor, empobrecimiento y muerte de las mujeres y
hombres de nuestros pueblos.
Después entendimos que la palabra española-castellana AUTONOMIA tenía
prácticas políticas, sonoridades y entendimientos subjetivos
diferentes. Sabiendo estas realidades me parece al menos pretencioso,
querer ser fundadoras e inventoras de la palabra española castellana
AUTONOMÏA, y querer normar las prácticas políticas, es pues una
prepotencia.
La Autonomía, creo yo, es una construcción política social histórica
que tiene que ver con las luchas de las feministas autónomas y las
luchas de nuestros pueblos por la vida. Considero que justamente de
eso se trata el Encuentro revitalizador que estamos haciendo entre
todas. La profundidad de lo que discutamos y de lo que hagamos, está
en la radicalidad de nuestras utopías, aquellas que van a socavar y
terminar, desde las mismas raíces, con todas las opresiones, para
construir la vida que las feministas soñamos. La profundidad de las
discusiones, por lo tanto, no está dada por alguna mirada superior,
allá arriba, elegida o iluminada.
HERMANAS, EL CARIÑO ES PARA TODAS USTEDES, nosotras queremos construir
un movimiento y siempre que este intento aloque, alucine, conmueva y
mueva a hermanas feministas, unas conocidas, otras que esperamos
conocer, nosotras nos estaremos ahí y continuaremos luchando junto a
las hermanas de Latinoamérica ABYA YALA que quieran, y bueno, las que
no, no pues.
Estamos seguras que encontraremos el lugar donde nuestro encuentro de
autónomas se va a realizar, y muchas gracias a las hermanas mexicanas
que se están rajando el lomo para encontrarlo.
Este domingo nuestro pueblo irá a las urnas para decirle SI, al
nacimiento de nuestra Bolivia, que cuando quieran es también de todas
ustedes.
La esperanza es novia de la Libertad
y amante de la Utopía
Julieta Paredes
Comunidad Mujeres Creando Comunidad
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